Liga Fecap: Valores innegociables

La Liga Fecap nace para quedarse en el paisaje colegial de Panamá. Nace para implementar la educación de los muchachos, en la búsqueda de una formación integral desde el deporte y sus valores. La derivada académica es el pilar sobre el que debe crecer el futuro de las nuevas generaciones de Panamá a través del conocimiento, el saber, el aprendizaje e incluso el emprendizaje, por medio de conductas apropiadas para su puesta en escena y su posterior desarrollo.

Es lo que se denomina educación. Y el deporte es un excelente transmisor de valores y conductas. La Liga Fecap pretende ofrecer la mejora continua de los alumnos de los colegios católicos de Panamá desde el deporte, inculcando el trabajo en equipo, el respeto a los demás –puntualidad-, al esfuerzo de los demás, la disciplina, la perseverancia, el compromiso y la responsabilidad. Son valores innegociables para que funcione cada individuo de manera particular y el colectivo en general; o lo que es lo mismo, la Sociedad.

Desvirtuar, menospreciar estos valores es debilitar la raíz de la educación, del futuro; una tragedia para cualquier país emergente como Panamá ante el mundo. Son valores innegociables para el desarrollo y la estabilidad social. Una Sociedad sin compromiso, sin respeto y sin disciplina es una Sociedad enferma.

Valores innegociables en todos los ámbitos de la vida: estudios, trabajo, deporte, amigos, pareja, familia…Ofrecen el orden mínimo necesario para el buen funcionamiento de los entornos y su sostenibilidad. Sin educación no hay futuro.

La Liga Fecap no es comercial. Nace para fortalecer valores, educar hombres íntegros, responsables y comprometidos. De lucha, respeto, trabajo y perseverancia. Se pierde hoy, pero hay que trabajar para ganar mañana. Es la búsqueda del objetivo a medio plazo, desde la constancia, tal y como sucede habitualmente en la vida. Buscar héroes o villanos a corto plazo no hace sino confundir y distorsionar, entrar en un mundo fantástico sin base real ni criterio.

La Liga Fecap será real y dura. Pero una puerta abierta al talento, también. Para el desarrollo físico de los muchachos. Para su mejora técnica y táctica, pero siempre con valores en su código de conducta. Valores que tienen, de manera innegociable, su primer exponente en la FAMILIA, el verdadero manantial. Si estos valores no fluyen desde el entorno familiar, la educación se complica. Y repercute de manera directa y desafiante en todos los entornos: académico, deportivo, familiar o social.

DISCIPLINA, RESPONSABILIDAD, RESPETO, CONSTANCIA Y ALGO FUNDAMENTAL: COM-PRO-MI-SO. Son la brújula y el termómetro de la EDUCACIÓN.

MUCHACHOS no se equivoquen, éstos son los valores que conducen por el buen camino. Sin ellos no hay nada. Bueno…sí, MEDIOCRIDAD y un dudoso futuro. Para la Liga Fecap son valores innegociables.